Compartir piso

Agravios de compartir piso – I Parte

By noviembre 17, 2014 No Comments

Siempre hay al menos un individuo (o individua) en cada piso que genera recurrentes momentos tragicómicos a lo largo de vuestra época compartiendo. Son cosas que se recuerdan con dulzura pasados los años (o no). Si no se te viene ningún momento a la cabeza, quizás hayas sido tú el personaje, o peor, igual no compartiste piso (en ese caso, por favor deja de leer esto y ponte a buscar).

En todo caso, vamos a ir recopilando historias curiosas que nos vayan llegando. Disfrutad de la primera parte!

Para abrir la veda, os traemos una historia curiosa de mano de Diana. Versa sobre su (ex)compañera de piso polaca (por razones obvias los nombres están cambiados, vamos a llamarla Anna) durante el primer año de carrera:

“Mi compañera de piso era bastante maja, pero muy ilusa. Nunca había tenido un novio y nunca besado a un tío antes. Un par de meses después de empezar el año, empezó a salir con un chico, y un par de semanas más tarde, pasa el fin de semana en su piso. A la vuelta, esto fue lo que pasó:
Anna aparece por la puerta bastante agobiada. “Diana, creo que estoy embarazada!”
Conozco a Anna, y sé que no hay manera de que se lo haya tirado en este punto de la relación. “En serio tía, ¿qué habéis hecho?”
“Nos liamos.”
“¿Y?”
“Bueno, fue muy intenso.”
“¿Estábais, no sé, desnudos?”
“No, pero él estaba encima mía!”
Después de una hora tratando de convencerla de que no había manera de que estuviese embarazada, no me creyó, así que a la mañana siguiente se acercó a un centro de planificación familiar a asesorarse y coger una receta de la píldora (despues de esta no lo hicieron hasta pasados 8 meses).

PD: Aún está con este chico, 8 años más tarde, y ahora es su marido.”

Está claro que compartir piso, como mínimo, no es una experiencia neutral. Comparte con nosotros tu historia!

Leave a Reply