Compartir piso

Historias de roomies 2: Un tiranosaurio en el baño

By diciembre 18, 2014 No Comments

Se llamaba Darío. Era Brasileño, medía como dos metros y era dibujante de comics. Yo llevaba solo tres meses en Barcelona y me mudé al barrio de Gracia. Aquel piso era de los años 70 y tenía muebles de los 90. Eran 4 habitaciones y dos baños, un lavadero, una cocina y una terracita pequeña. El día que llegué con mis cosas la chica que dejaba mi habitación me dijo que todos se habían ido de vacaciones y que estaría yo sola con un chico que llegaría en un par de días.

Mi habitación tenía unos 10 metros cuadrados y un olor raro como a caldera (o a algo peor que mi amigo Dani bautizó como ‘menstru’ os dejo carta blanca para imaginar por qué) la ventana daba a un patio interior. Tenía unos vecinos en el bajo que trabajaban hasta muy tarde y freían croquetas todos los días de madrugada. En la casa había dos capachos, una bici, un sofá, 4 camas y una tele. Darío llegó a medio día cuando yo me terminaba de arreglarme para ir a trabajar. Se presentó, me contó que trabajaba en un estudio de comics en el mismo barrio y que solía dibujar de noche, por lo que durante el día estaría en casa durmiendo.

¡Genial! ¡Había alquilado una habitación-casa para mí sola! Y así fue durante aquellos casi dos meses que estuve en Gracia, una casa para mí sola y para las pocas visitas que quisieron venir a verme. Un día la ducha se atascó y yo la dejé llena de agua porque tenía prisa para llegar al trabajo. Dejé una nota a mi compañero: “el agua no traga, lo siento!” Cuando regresé de noche, tenía una nota donde yo había dejado la mía, pero la nota era un comic: (descripción) un señor con gorro de ducha y toalla decía: ‘He puesto un producto para desatascar, hasta mañana hay que dejarlo descansar…. NO abrir los grifos’.

A partir de ahí comenzó nuestra convivencia a través de notas y mini comics.

‘He comprado café que no quedaba’

‘Genial, (taza humeante) estaba muy bueno gracias!’

‘Cogí el último trocito de papel higiénico ’

‘No problem!! Dibujo mucha mierda!’ (dibujo de él mismo dibujando)

¡Buenos días Darío! Creo que hay una cucaracha en el baño!

¡Ya la maté! No era cucaracha era… (Dibujo Tiranosaurio Rex)

‘Chabe esto estaba en mi colada creo que no es mío’ (Dibujo de Darío con un tanga)

‘Ups! Si son mías… creo… GRACIAS’

‘Estoy en la Farmacia esta noche me ha picado algo’

Será un mosquito Tigre! Son Famosos en Barcelona…’ (dibujo de un tigre con alas y trompa de mosquito)

Darío fue uno de los mejores compañeros de piso que he tenido, no porque no le viera sino porque trataba de hacer fácil la vida a todo el mundo, incluida a mí, su compañera fantasma. Mi mudanza de Barcelona fue muy repentina y dejé muchas cosas atrás: ir a la playa antes de ir a trabajar, el Bicing, la taberna ‘la plata’ y ‘la champanería’, vivir cerca de mis mejores amigos, las sesiones en el Gótico bailando salsa, las noches de verano en las plazas de Gracia, pesar 56 kilos… y también entre ellas dejé olvidada las notas de Darío que tenía guardadas.

Convivir es probar, y probar es equivocarse, pero también es descubrir. Merece la pena aunque se te atasque la ducha o entre en tu cuarto de baño un tiranosaurio Rex. Si estas deseando vivir aventuras como esta, entra en Stukers y busca a tu Darío particular, pero no le pidas un dibujito cada día… deja que fluya.

Chabe Rollán
@CheiberRoll #HistoriasdeRoomies

Leave a Reply